CONSOMÉ CASERO

Ahora que llega la época de frío a todos nos apetece una rica sopa bien calentita para cenar.

En este blog,  casi siempre intentamos hacer recetas caseras con ingredientes que ya tenemos en casa, evitando así el desperdicio de alimentos o la ingesta de productos ultra procesados.


Con casi cualquier ingrediente se puede hacer una sopa. Hay sopas claras y sopas espesas. Una de mis favoritas es la sopa de tomates, muy popular en la gastronomía andaluza aunque dependiendo de la ciudad, ésta se elabora de una forma u otra. Dedicaremos un apartado a dar a conocer todas esas sopas tradicionales que alimentaron a nuestros padres y abuelos y que hoy en día están prácticamente olvidadas. 

Para realizar una buena sopa, no basta con echar unos cuantos ingredientes en una olla con agua, debemos darle el tratamiento que merece para conseguir el máximo aporte de sabor posible y que cada cucharada haga vibrar nuestras papilas gustativas. 

Hoy os traigo una receta de aprovechamiento muy versátil que acompaña perfectamente a cualquier comida, incluso se viene utilizando como salsa en los platos de vanguardia para dar sabor, color y aportar algo de caldo en algunas elaboraciones. Su principal ingrediente son los champiñones por su capacidad para desprender umami con la cocción, lo cual aporta un sabor único.

En esta receta, además de aprovechar muchas de las verduras que habitualmente tenemos en la nevera, es totalmente vegana, no necesita carne y el sabor va más allá de lo conocido en las sopas industriales, incluso puede parecerse a una de ellas por su intensidad, pero careciendo de toda esa cantidad de sal que tienen.

DIFICULTAD: Baja   TIEMPO DE PREPARACIÓN: 1 hora. PRECIO POR PERSONA: 0,5 €



INGREDIENTES
  • 1 Cebolla.
  • 1 diente de ajo.
  • 1/2 puerro.
  • 6 ó 7 tallos de cebolleta.
  • 6 ó 7 champiñones.
  • 3 ó 4 ramas de apio con sus hojas.
  • 1/2 Pimiento rojo.
  • AOVE
  • Sal, pimienta y hierbabuena.

Estos ingredientes se pueden sustituir por otros en función de lo que tengamos en el frigorífico o queramos gastar antes, la única diferencia es que cambiarán los sabores pero no su intensidad. 


PREAPARACIÓN: 


Lo primero que haremos será cortar todas las verduras que pondremos en una bandeja apta para horno. Salpimentamos y rociaremos con un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra. 

Con el horno precalentado, llevaremos las verduras a asar durante 30 minutos a 180ºC. Cuando las verduras estén doradas, incluso un poco ennegrecidas (no os preocupéis, esto le aportará aún más sabor) las sacaremos del horno y las llevaremos a una olla con agua hirviendo. 

Una vez tengamos las verduras en la olla, bajaremos el fuego y dejaremos cocinar durante otros 30 minutos o algo más si fuera necesario, el caldo tiene que haber adquirido un color marronáceo y tener un aspecto clarificado. 

Transcurrido el tiempo de cocción, pasaremos el caldo por un colador y pondremos a reducir unos minutos más. Añadiremos una ramita de hierbabuena antes de servir. Podemos ponerle fideos cabello de ángel para hacer la sopa más contundente, aunque se trata de un consomé, que habitualmente se bebe solo en caldo. Incluso podríamos poner un huevo poché, unas rodajas de champiñones rescatados de las verduras asadas o unos picatostes de pan tostado. 

¡Que viva el otoño!

Comentarios

Entradas populares