APROVECHAR LAS ZANAHORIAS (MAGDALENAS)
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Hoy hablamos de zanahorias (Daucus carota) la hortaliza más consumida en todos los hogares. Es versátil, económica y no falta nunca en nuestra nevera, de mucha utilidad en la mayoría de las cremas habituales, caldos, guarniciones, etc. Existen más de 200 especies y es propia de las estaciones frías, aunque podemos encontrarlas todo el año en el supermercado, pero en esta época es cuando más se disfruta su sabor. Contiene potentes antioxidantes como el betacaroteno que promueve la producción de vitamina A, esencial para la salud ocular y la regeneración de los tejidos.Su textura es crujiente y jugosa y su sabor dulce la hace especialmente indicada para este delicioso pastelito que hoy os traigo, fácil de hacer y que gusta a todos.
La elaboración de estas magdalenas tiene baja dificultad debido a que las medidas proporcionadas se miden con el mismo vaso.
MAGDALENAS DE ZANAHORIA.
Dificultad: baja Tiempo: 40 minutos Precio por persona: 0,50 €
INGREDIENTES:
- 3 huevos
- un yogur natural
- la misma medida del yogur de aceite de girasol
- 2 medidas del yogur con azúcar, blanco o moreno según el gusto.
- 3 medidas del yogur con harina de trigo normal.
- Medio sobre de levadura de repostería.
- 3 zanahorias
- la rayadura de una naranja o un limón.
- Un puñado de nueces, cacahuetes o anacardos.
- 200 ml de nata para montar
- 1/2 tarrina de queso crema
- pepitas de chocolate para decorar
PREPARACIÓN:
En primer lugar, rallaremos la zanahoria, picamos los frutos secos y reservaremos. En el vaso de la amasadora pondremos las yemas de los 3 huevos junto con uno de los vasos de azúcar y amasaremos hasta conseguir una masa blanquecina y esponjosa. Este es uno de los pasos más importantes, ya que le estamos introduciendo mucho aire a la masa que le proporcionará una textura más suave y esponjosa. A continuación, añadiremos la harina tamizada junto con la levadura. Este paso lo haremos en dos o tres tandas para no reducir demasiado el aire de la masa anterior, lo cual podréis hacer a mano con una espátula, removiendo con movimientos envolventes y despacio hasta incorporar toda la harina.
Añadiremos después la ralladura de la naranja, el aceite de girasol, las zanahorias y los frutos secos.
Las claras de los huevos hay que montarlas a punto de nieve añadiendo en dos o tres tandas el resto del azúcar, que quede muy firme y la incorporaremos a la masa con la espátula y movimientos suaves y envolventes para evitar que se baje.
Repartiremos la mezcla en los moldes para las magdalenas sin llenarlos del todo. Llevaremos al horno precalentado a 180º C durante 20 minutos o hasta que veamos que han adquirido un color marrón oscuro.
Por otro lado, montaremos la nata y añadiremos el queso crema con un poco de azúcar hasta que quede una masa firme que será el "frosting" el cual colocaremos sobre la magdalena más tarde. Es conveniente meterlo en la nevera durante un par de horas para que esté bien fuerte a la hora de montar, cosa que haremos cuando las magdalenas hayan enfriado totalmente.
A la hora de montar, es recomendable meter el frosting en una manga pastelera para un mejor resultado y decoraremos después con unas pepitas de chocolate. El resultado es tremendamente delicioso combinando el dulce de las zanahorias con el frescor y el toque salado del queso. ¡Probadlas, no os van a defraudar!





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