Y AHORA, ¿QUÉ HAGO CON ESTAS SOBRAS? CHILAQUILES
Una de las cosas más comunes a la hora de cocinar es no medir exactamente la cantidad para todos los comensales. Seguramente no nos quedemos cortos, sino que más bien nos sobra demasiada comida. Ahí están las neveras llenas de tápers con un puñadito de esto y otro de aquello que no completa la comida de toda la familia y acaba caducando en el estante.
A continuación, picaremos los ingredientes elegidos como "topping" para nuestros chilaquiles, el queso rallado o picado, como más os guste.
Por suerte, hay infinidad de recetas que podríamos realizar con ese puñadito de aquello que no queremos acabar tirando.
¿Quién no ha tirado ese par de tortitas de burritos porque no sabía cómo repartirlas entre los comensales?
- "Con estas dos tortitas no tengo ni para empezar"
- "¿y ahora, quién se las come y qué hago para los demás?"
- "no me quedan ingredientes para rellenarlas".
Esto es tan solo un ejemplo de la cantidad de alimentos que se quedan "colgados" en la nevera.
Vamos a aprovechar ese resto para hacer un plato único que hará las delicias de los comensales.
Esta receta, hemos de decir, se puede hacer con cualquier ingrediente que tengamos en la nevera.
Restos de quesos, embutidos, verduras y hortalizas, etc. ¡Empecemos!
Dificultad: baja Tiempo: 20 min
Precio por persona: 0,50 €
Probé este plato por primera vez en un restaurante mejicano. En teoría era picante, pero ese día se olvidaron de servirme la salsa que lo acompañaba habitualmente.
Por consiguiente, al hacer la receta en casa (adaptándola a los ingredientes disponibles en mi cajón), añadí el picante que le faltó a la receta original.
El plato se trataba de totopos (aquí los conocemos por nachos) bañados en una salsa o sopa muy sabrosa y con una serie de "toppings" por encima que le confería un sabor explosivo e inolvidable.
Volviendo a la cuestión de que podemos poner los ingredientes que queramos, os cuento como he versionado yo esta deliciosa receta.
INGREDIENTES:
- Tortitas de maíz o trigo, las que tengamos.
- Cebolla morada.
- Jamón de york (podéis poner pollo sobrante de algún puchero o asado u otros restos de carne picadita o deshilachada).
- Aguacate.
- Leche de coco o nata. También podríamos usar yogur natural.
- Queso rallado.
- Un huevo.
- Hierbas aromáticas al gusto. (yo le puse hierbabuena y cebollino)
- Aceite para freír.
Para la salsa:
- 2 Tomates naturales o 50 gramos de tomate frito.
- 1 Pimiento picante rojo o verde.
- 1/4 de cebolla.
- 1 diente de ajo.
- Sal y pimenta.
- 300 ml. de agua.
PREPARACIÓN:
Para hacer la salsa, pondremos en una olla todos los ingredientes juntos y cocinaremos a fuego medio hasta que las verduras estén tiernas y terminado este proceso, pasaremos por la battidora y colaremos después para obtener un caldo fino y sin pepitas ni pieles.
Reservamos.
Tendremos que cortar a trozos las tortitas para que queden como unos nachos o de forma parecida, no es necesario que queden triangulares. Las freiremos en aceite abundante hasta que se doren y pondremos en un papel secante para retirar el exceso de aceite.
A continuación, picaremos los ingredientes elegidos como "topping" para nuestros chilaquiles, el queso rallado o picado, como más os guste.
Una vez estén todas las elaboraciones terminadas, procederemos a montar el plato.
Las tortitas se introducen en la salsa caliente y se añade el resto de ingredientes por encima. Decoraremos con las hierbas aromáticas, unos chorritos de leche de coco y el huevo frito por encima con la yema suave para que al cortar el huevo se esparza por el plato. En mi caso, puse un poco de salsa Siracha ya que el pimiento que utilicé no picaba apenas. en caso de querer más pique podéis poner una guindilla seca a la salsa y retirarla antes de batirla.
Y así quedó mi plato de Chilaquiles. No dudéis en hacerlos, no os van a dejar indiferente.
¡Bon appetit!
Instagram 👆




Comentarios
Publicar un comentario